Iniciativa

Una toma de la petición de Vargas en la pagina Change.org, iniciada la semana pasada y cerrada el miércoles, con 917 firmas de apoyo.

San Luis, Ariz.- Una jóven local logró reunir el apoyo de 917 personas con sus firmas en una iniciativa lanzada en internet, oponiéndose a lo estricto de la proclamación que estableció el uso obligatorio de cubrebocas en lugares públicos.

Jaqueline Vargas, estudiante, utilizó la plataforma Change.org para promover la iniciativa que, aunque fue descartada por las autoridades municipales, ventiló el sentir de mucha gente local sobre la proclamación del alcalde Gerardo Sánchez, firmada el 17 de junio.

“Hable con mis amigos y les pregunté qué opinaban de como la ciudad iba a aplicar la regla, y después decidí empezar esta petición”, relató la jóven graduada de la preparatoria local y estudiante de la Universidad Johns Hopkins.

La nueva regla, vigente inmediatamente por la declaración continua de emergencia del alcalde, era para Vargas confusa y excesiva por el monto de las multas aplicables, al declararse un delito menor no portar cubrebocas en lugares públicos.

“Leí esa noche una nota de que la multa seria de 2,500 dólares, mientras que ciudades tenían multas de 200 o 300 dólares; después se me aclaró que esa era la multa máxima que establece la ley estatal, que no precisamente iban a multar por esa cantidad”, explicó.

Ese aspecto de la proclamación fue aclarado para ella -sostuvo Vargas-, pero no el que la ciudad estableciera una regla y penalidades antes de explorar otras opciones: “Nunca fue la intención que se eliminara la proclamación, sino llamar la atención en que la primera respuesta de la ciudad fue utilizar el poder de la policía antes de proveer a los residentes los recursos de educación para aprender a protegerse en contra del virus”, expuso la jóven luego de enmendar su petición, el sábado.

En su petición, Vargas mantuvo la solicitud de que el Ayuntamiento haga que los negocios requieran cubrebocas a sus clientes, que se distribuyan cubrebocas en la comunidad, que el alcalde haga reuniones virtuales semanales o quincenales en las que los residentes puedan contratarlo, y que se reasigne una porción del presupuesto del Departamento de Policía a atender problemas como la salud mental, mejorar la educación, y crear y retener empleos.

El alcalde Gerardo Sánchez dijo que el avance de la pandemia amerita acciones severas para mitigar el número de contagios: “Tiene que haber consecuencias, el contagio comunitario está a todo lo que da, lo que se está viendo con no es algo leve, no se puede tomar a la ligera”, afirmó.

Añadió que mientras muchos residentes ponen en práctica la recomendación del uso de cubrebocas para aminorar el riesgo de contagios de COVID-19, también hay muchos que no lo hacen, y hasta continúan sus actividades con toda normalidad, como si no hubiera riesgo.

“Seguimos viendo a gente reuniéndose en carnes asadas, reuniéndose en el área de la calle County 19, no respetando la sana distancia, y el problema es que la mayoría de las personas que se están infectando están entre los 19 y 44 años, ellos están llevando la infección a sus casas, y son precisamente quienes más cuestionan las medidas que se están tomando, expuso.

El miércoles, el alcalde respondió a la petición promovida por Vargas, señalando que el gobierno municipal ha desarrollado campañas de educación sobre la pandemia hacia los residentes, y que por falta de recursos no podrían distribuir cubrebocas entre los residentes o implementar sesiones virtuales de contacto con la ciudadanía.

Previo a ello, Sánchez comentó que hacer obligatorio el uso de cubrebocas fue la alternativa más viable, ya que no se veían acciones a fondo de parte del estado para mitigar la pandemia: “Teníamos más de cinco semanas pidiendo al gobernador esta acción, y lo que hizo fue empezar a reabrir los negocios; yo creo que eso fue muy rápido, si no lo hubiera hecho no estuviéramos en la situación que estamos ahora con la pandemia”, sostuvo.

Residentes como Guillermo Rodríguez apoyaron la petición de Vargas, señalando que en la ciudad no se han ofrecido recursos de educación sobre la pandemia suficientes para todos los residentes.

“Lo que he visto es muy mínimo, yo creo que no llega a toda la gente; uno puede ir al internet y encontrar toda la información, pero que pasa con la gente que no tiene acceso a ese recurso y la gente mayor que no usa una computadora”, señaló.

Rodríguez agregó que la regla municipal no solo lastimaría la economía de las personas con las multas, pero también puede generar que la gente simule el uso de cubrebocas, colocándoselo cuando este un policía cerca y quitándoselo después.

Vargas reconoció que su petición generó una reacción dividida, ya que muchas personas comentaron que están de acuerdo con acciones más severas, necesarias para que se entienda la gravedad de la pandemia.

Sin embargo, añadió que el apoyo público que recibió su petición le motiva a luchar por otras causas: “Continuaré utilizando este impulso y este apoyo público para crear conciencia sobre los problemas que enfrenta nuestra comunidad, que necesitan ser reconocidos y abordados desesperadamente no solo por el gobierno de la ciudad, sino también por el gobierno estatal”, dijo.

Hasta el miércoles, no se reportaba ninguna la aplicación ninguna multa por no usar cubrebocas. El alcalde Sánchez afirmó que la prioridad es primero educar a los residentes sobre esa regla.

El uso obligatorio de cubrebocas estará vigente hasta que haya una orden municipal para suspenderlo, o hasta que se declare cerrada la emergencia por la pandemia.

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