San Luis, Ariz.- La determinación y el talento de cuatro futbolistas locales están a prueba mientras tocan las puertas de la antesala del futbol profesional, como una muestras de que los sacrificios rinden frutos.

Janessa Lugo, Bruno Luna, Antonio Andrade y Luis García, futbolistas formados en San Luis, portan la camiseta del club Real Salt Lake-Arizona (RSL-AZ), en Phoenix, en donde entrenan y juegan dos o tres veces por semana.

En una oportunidad que muchos futbolistas locales podrían aprovechar, con la mira de desarrollar un futbol de más alto nivel y la posibilidad de ser vistos para programas de becas para colegios y universidades, los cuatro jóvenes tienen el reto de mantenerse firmes en sus objetivos.

Janessa Lugo, de 13 años, estudiante del octavo grado en San Luis Middle School, juega futbol desde los cuatro años, y desde hace tres es parte del club RSL-AZ: “Me siento muy orgullosa de esta oportunidad y le estoy echando ganas para tener muchas oportunidades así; siempre vi el futbol en toda mi infancia y me gustó, mi sueño es llegar a jugar en la Selección Nacional y ser futbolista profesional” dijo Lugo.

Mediocampista con el equipo Utah Royals Girls Academy, Janessa sabe que de su desempeño y entrega en el campo depende que lleguen esas oportunidades, y también la de una beca para cumplir su meta de estudiar una carrera en entrenamiento atlético.

“El nivel de juego es más alto aquí, le tienes que poner más ganas y dejar todo en el campo”, agregó la futbolista.

Salir de la zona de confort, como lo describe Emilio Luna, padre de Bruno, de 12 años, otro de los prospectos sanluisinos en desarrollo en RSL-AZ, es lo que se requiere de los deportistas y de sus padres para que se abran oportunidades para ellos.

“La idea es que más niños de San Luis y el área desarrollen su futbol a un nivel más alto que lo que pueden jugar aquí, y que encuentren las oportunidades que no hay aquí, eso toma sacrificio de los niños y de nosotros como padres, pero vale la pena”, dijo Luna.

El fin de semana, Bruno Luna, Antonio Andrade y Luis García, de 14 anos, ganaron con el equipo de RSL sus dos partidos en Phoenix.

Los jugadores locales están aprovechando los recursos de desarrollo que el club ofrece en Phoenix, con el potencial de abrirse puertas para ser llamados a la academia de RSL en Utah, sede del club profesional, siguiendo los pasos de Isahi Amparo, el jóven de Yuma recientemente reclutado para entrenar y continuar sus estudios concentrado en la academia en Utah.

La participación en el club en Phoenix no solo implica sacrificios económicos, sino también de voluntad de los jóvenes y de los padres para viajar dos o tres veces por semana a esa ciudad.

Bruno Luna y su familia decidieron hacer ese sacrifico desde el año pasado, cuando por primera vez firmó con el club.

“Ir a Phoenix todas las semanas puede llegar a ser muy cansado, pero cuando voy y miro a otros jugadores mejores que yo me motiva a querer seguir entrenando aun más”, dijo el joven estudiante de Southwest Jr. High.

En un día de practica, los jóvenes deben salir alrededor de las 2:00 p.m. de San Luis para estar en el sitio del club a las 6:00 p.m., desarrollar el entrenamiento y regresar a esta ciudad, para llegar alrededor de las 11:00 p.m.

Emilio Lugo, padre de Janessa, externó que son sacrificios que valen la pena, y en el caso de su hija han rendido frutos como haber sido observada por visores del club mexicano Pachuca, y haber participado en la Liga Estatal de Arizona, y estar en las filas de Utah Royals.

Los padres de familia señalaron que San Luis y el área tienen niños talentosos en el futbol, a los que solo hay que impulsarlos y buscar las oportunidades para ellos.

“Hay que darles a ellos las oportunidades que uno no tuvo, quizá no todos lleguen a jugar futbol profesional, pero tienen la oportunidad de conseguir becas que les paguen una carrera, y por eso hay que apoyarlos”, subrayó Javier Luna, quien invitó a los padres a explorar las posibilidades que el deporte abre para sus hijos.

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